La loca de los peines

Intenté ser veterinaria de animales vivos, pero se ve que no valgo para eso... Sin embargo, los despiezados se me dan bastante bien, así que terminé trabajando en la industria alimentaria y ahí sigo, disfrutando de dos de las cosas que más me gustan: la ciencia y la gastronomía.

Explotadora compulsiva de hobbies, aparte de cacharrear en la cocina hago ganchillo, patchwork, papiroflexia, juegos de mesa, baile (menos y peor de lo que me gustaría hacerlo).

Al principio de abrir este blog me agobiaban las visitas, la fama, las fiestas con celebridades y la espiral de alcohol y decadencia. Eso de actualizar cada dos segundos las estadísticas no es sano, ahora me da un poco más igual y procuro disfrutar con las recetas y tontunas que escribo, independientemente de su alcance.

Cocino cuando estoy de buen humor y tengo una ideaca. Cocino cuando estoy depre o he tenido un mal día, como terapia. Me ilusiono con mis inventos, no busco comparaciones ni ser mejor que nadie salvo yo misma. Mi mayor recompensa, la cara de mis amigos cuando prueban algo hecho por mí que les gusta.

Siempre he llevado mal la gente que firma los trabajos cuando son otros quienes los curran, así que procuro citar mis fuentes. Si no ves cita, es que soy yo quien se lo ha currado, así que respétalo y cítame también si quieres tomar prestado algo de este blog. De verdad, que no es por ser ombligo luminoso, es una cuestión de respeto.


Cualquier cosilla, puedes localizarme en la página de Facebook, Twitter o en epicurratelo@gmail.com