viernes, 10 de febrero de 2017

Pastel de verduras

¡Hola, rebonicos!


Me está costando buscar ideas para el blog, la verdad. Al final recurro a lo que como entre semana, aunque eso es bueno porque hace que me rompa el cráneo y como cosas súper interesantes. 

Lo chungalí es encontrar tiempo para hacerlo, fotografiarlo y editarlo... pero ahí voy con mi síndrome de culo inquieto; ¿os he dicho que el lunes es el único día de la semana donde no tengo clase? Es que entre pole, calistenia (#almostvigoréxica), tribal fusión y ATS estoy que lo parto. Ah, por fin me han traído una barra para hacer el monete en el salón, un vicio.

Así estoy, que no paro de pensar en recetas que puedan encajar con mi espídico estilo de vida; y todavía estoy ideando alguna para el jueves lardero (este año es el 23 de febrero, creo) y pensando qué regalar para el cuarto aniversario del blog, también a finales de mes.

Un día hablando con Maypi me dio la inspiración de hacer un pastel de verduras, tipo pudding. Mi madre lo hacía mucho cuando era pequeña, pero de pescado; me encantaba y era algo tiradísimo de hacer y de comer. Era justo lo que necesitaba para que esta semana tuviera entrada en el blog.

La idea era también aprovechar restos de verduras de la nevera; en casa, siendo dos, compro un par de pimientos y voy tirando de ellos durante la semana para los guisos o sofritos que me vayan surgiendo. Al final de la semana queda un culillo que no sé muy bien qué hacer con él, y lo mismo pasa si compro repollo, ya comprando medio nos da para dos veces como poco... así que si este pastel de verduras lo quieres aprovechar para vaciar el cajón de las verduras, es una idea estupenda; también puedes ponerle bacon frito o queso parmesano por encima, lo único que ya pierde un poco ese halo de "sanote" que predendía tuviera la receta.

Así que si te animas, esta receta se hace en un periquete. Para un molde de 24 cm de diámetro necesitarás:



- Un cuarto de repollo
- 2 zanahorias
- La parte blanca de un puerro
- Una rama de apio
- Un trocillo de pimiento verde y otro de rojo
- 500ml de leche
- 2 cucharadas de queso crema
- 4 huevos
- sal, pimienta negra y nuez moscada

Empieza precalentando el horno a 200ºC.
Pica fina toda la verdura limpia rehoga en crudo con un par de cucharadas de aceite hasta que esté cocinado (10-15min), a fuego medio-vivo. Hay que remover cada cierto tiempo para que no coja demasiado color, la idea es que con el calorcillo suelte su agua y se haga en su propio jugo, pero sin que se cueza.


Sazona con sal, pimienta negra y nuez moscada a tu gusto e incorpora la leche y el queso crema para que se integre con el calor, con un par de chupchups será suficiente.

Aparte bate los huevos con un poquito de sal y cuando están batidos añádelos a la mezcla, ya fuera del fuego para que no cuaje.


Vierte la mezcla en un molde apto para horno (yo usé uno redondo de silicona, que hasta puedes desmoldar luego si quieres presentarlo cuqui) y cocina al baño maría una media hora.

Puedes tomarlo frío o caliente, le va muy bien una mayonesa picantilla con wasabi o una mermelada de tomate.



2 comentarios :

  1. Veo que no soy la única a la que de vez en cuando le faltan ideas para el blog, cosa que, aunque no te lo creas, me anima bastante... Mira, en casa también somos dos y me pasa lo mismo, que siempre van quedando restillos de verduras aparcadas en el cajón y siempre hay que hacer algo para que no se vayan al cubo, cosa que no soporto.
    Vida más tranquilita tienes... Juuuuaaaassssss

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  2. Son tantos dias y tantas las recetas que publicamos que realmente se nos hace difícil algunas veces. Pero lo has solucionado de marvilla, con este patel delicioso, sano y lleno de verduras que para mí es una delicia!! Un beso

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