miércoles, 30 de diciembre de 2015

Paté vegetal a las finas hierbas (y cómo de sus sobras puedes montar una comida sin esfuerzo)

No quiero que te parezca que estoy haciendo una cruzada contra la carne y productos animales, pero es cierto que si vas a un supermercado medio estos días no hay muchas alternativas para que los vegetarianos y veganos celebren las comilonas navideñas. 
No me parece justo y ya está, por eso estas Navidades intento hacer recetas aptas para este público; no me consta que tenga muchos seguidores con esa opción alimentaria porque bueno, normalmente hago platos omnívoros y hasta a veces alguno algo más carnívoro, pero también me gustaría enseñarte que una dieta con menos carne es posible, saludable y también muy rico. Quiero pensar que intento equilibrar la balanza.



Reconozco que el paté me gusta, el bueno. Un placer muy, muy culpable ya que la manera en que se produce es todo un contraejemplo para el bienestar animal. Así que quiero buscar una alternativa que haga menos pupa a las ocas con este paté vegetal.

Los patés son lo que son gracias a la cantidad de grasa que tienen, ya que normalmente las moléculas que guardan sabor y olor de los alimentos son liposolubles (por eso todo lo que engorda está tan rico). También la textura cremosa tan característica viene de la mano de los componentes grasos. ¿Has probado el tapenade? no deja de ser una crema de aceitunas con especias, y fíjate lo sabroso que es.
Por eso pensé en que los frutos secos pueden ser un punto de inicio muy interesante para idear un paté vegetal.



Ojo, que como cualquier paté no es cosa inocente, llena mogollón y contiene muuuuchas calorías, con la diferencia que no te hará tanto la puñeta al colesterol (de hecho, contribuyen a bajarlo), y también contiene muchas vitaminas y antioxidantes.

Además, con esta misma receta puedes hacer una especie de salsa pesto bastarda que te apañará la comida resacosa de Año Nuevo, si es que te gusta este paté en tu mesa la noche de Nochevieja. Sólo añadiendo un poco más de aceite para fluidificarlo, unos minutos de cocción de pasta y voilá!, ya tienes algo súper sencillo para que te alimentes y sigas siendo un ser ignominioso.


Así que si te animas a probar este paté vegetal, libre de cualquier producto animal, sólo tendrás que comprar:
- 200g de pipas peladas
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 diente de ajo
- Unas ramas de perejil
- Unas ramas de cilantro
- El zumo de medio limón
- 1 cucharadita de agujas de romero
- 1 cucharadita de albahaca molida
- Un poco de pimienta negra molida

Como las pipas llevarán sal, no es necesario añadir a la mezcla. Sólo tienes que picar todos los ingredientes juntos en una batidora hasta hacer una pasta uniforme, e incorporando el aceite de forma gradual para que emulsione un poco. En la Thermomix me llevó como 2-3 minutos incrementando gradualmente la velocidad hasta 7-8, cuidando de que si quedaba masa sin picar en las paredes tenía que parar para bajarlo con una espátula.

Puedes ponerlo en una flanera o un molde a tu gusto, ligeramente untado con aceite para facilitar el desmoldeo. Así queda de lo más cuqui en la mesa, aunque también puedes montar directamente los canapés, con el aceite y el limón evitarás que el paté se ponga marrón, pero de todos modos guarda tapado en la nevera.

Con las sobras puedes prepararte un plato de pasta, fluidificando el paté con más aceite de oliva hasta hacer una salsa más cremosa. No es necesario que la calientes, ya que al añadirla a la pasta recién cocida su calor hará lo suficiente para que amalgame sin problemas.



Ahora, espolvorea queso rallado a voluntad y disfruta.

1 comentario :

  1. Me encanta!! Como aperitivo para las cenas de estas fechas lo hago seguro

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