viernes, 2 de octubre de 2015

Arroz con paloma torcaz

Hay cosas que me cuesta un poco comprender, y una de ellas es la moda.


No la moda entendida estrictamente como estilismos de vestuario, sino el hecho de que algo (en este caso alimento) se lleve. Y que gente que antes le hacía ascos, como ahora mola, se prodigue en maravillas hacia ese alimento en cuestión. Realmente es eso lo que no entiendo.

Ver cómo arrugan el morro algunas personas cuando se les habla de un arroz con paloma, por ejemplo. Si lo viste un cocinero de categoría como pichón a baja temperatura, la cosa cambia y se les relaja el esfínter de placer.

¿Será porque relacionamos la paloma con esos bichitos que invaden nuestras ciudades y lo dejan todo perdido? Imagino que será por eso, no me gustaría pensar que estamos ante otro caso del Nuevo traje del Emperador...

Que conste que mi relación con la caza no es que venga de una larga tradición, al menos por lo que a mi sangre se refiere. Conozco gente que caza, me dan la carne y yo la cocino, porque aunque no sea una carnívora la disfruto. Incluso también participo del "avío" desplumando y eviscerando, no se nos vaya a olvidar que la carne viene así y no en higiénicas bandejas de poliespán.

La caza a nivel gastronómico (en otros jardines no me quiero meter) ha gozado siempre de buena fama; sea porque es un producto escaso y sometido a una estacionalidad, porque es algo completamente diferente a lo que estamos acostumbrados (es una carne muy sabrosa, salvaje, con una textura que nada tiene que ver con la carne de nuestros menús diarios). A lo mejor también porque se asocia a cierto estatus, especialmente la caza mayor.

El caso es que llevo comiendo desde hace unos años arroz con paloma y otros productos de la caza menor y no me siento ni especial, ni más sabia, ni con la cartera más llena. Quizá es cuestión de comprender que, al igual que hay una época para comer higos o manzanas, también lo hay para estos alimentos; claro, que la accesibilidad no es la misma. Todo lo más que podemos conseguir son codornices de granja en las grandes superficies, así que si tienes la remota posibilidad de conseguir paloma, prúebala al menos una vez.

Bien es cierto que la paloma tiene la carne más dura que el pichón, ya que estos últimos son más jóvenes y son criados específicamente para carne. La carne de caza cuando se cría en granja se suaviza, así que es menos sabrosa; si te animas a hacerla y no la encontrases podrías probar con codornices o incluso con pollo de corral troceado, aunque como es obvio dejaría de ser un plato con carne de caza.

Lo de las judías verdes es una licencia que me he tomado para meterle más "verde" a la receta, además aporta jugosidad que tanto va a necesitar la paloma para no quedarse tiesa.


Ingredientes para 4 personas:
- 4 pechugas de paloma torcaz
- 200g de arroz redondo
- 400ml de agua
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- 1 pimiento verde
- 1 diente de ajo
- 1 tomate maduro
- 1 puñado de judías verdes redondas
- Sal
- Pimienta negra
- Tomillo y romero, mejor si son frescos

En una olla con poco fondo pero bien servida de diámetro sofríe el pimiento y el ajo, bien picados, con el aceite de oliva indicado.

Cuando estén bien pochados, incorpora las pechugas de paloma cortadas en trozos, como en mitades para que no se hagan demasiado. Rehoga a fuego fuerte con tomillo, romero, pimienta negra y sal (al final), así sellarás la carne y empezará a producirse el intercambio de sabores.

Después añade el tomate, pelado y rallado, para terminar el sofrito, en cuestión de 10 minutos estará más que listo para añadir el arroz y darle unas vueltecitas, que coja bien el sabor.

Termina bajando el fuego cuando veas que el arroz se pone transparente y añade el agua y las judías verdes, dejando cocer a fuego bajo unos 15 minutos desde que comience el hervor. Y deja "a su amor" como dice mi amiga María Ballesteros, sin tapar y NO LO MENEES. 
Con las cantidades indicadas el arroz me quedó suelto tras reposar al apartarlo del fuego, al dente y sabrosón.

Acompaña con un vino tinto (en mi caso fue un Ribera).

1 comentario :

  1. Buenas noches, una receta muy buena y por supuesto que si tengo ocasión probaré la paloma torcaz. En mi familia somos aficionados a platos de caza, cuando toca y hay oportunidad. Me ha picado el gusanillo, jeje. Gracias x compartir recetas como esta 🐰

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