sábado, 29 de noviembre de 2014

Crepes con caramelo de plátano (banoffee)

Que le tenía ganas yo al banoffee este...

Y todo desde que en Love Actually (de las poquísimas comedias románticas que aguanto) Keira Knightley se presenta en casa de... bueno, de este chico tan simpático y con cara de ser el pagafantas de la película con una tarta banoffee. De plátano y toffee. Y la muy va y dice que tiene un pésimo gusto con las tartas... Yo me pregunto, ¿por qué?

... pero al final el chico espabila a base de bien

El plátano es ese gran incomprendido del frutero, empiezo a pensar: no le gusta a todo el mundo. Imagino que es porque es una de esas frutas que como te la comas un poco antes o un poco después de estar en su punto pierde la gracia, sobre todo cuando están ya un poco pasaditos.... uf, ese sabor aguardentoso tan típico, su pringosidad.

En ese momento tienes un par de opciones: entre pan con chocolate (merienda por excelencia) o en batido con canela (desayuno por excelencia). Pero ya llega un momento en que dejas de comprar plátanos por miedo a no estar nunca en ese momento en que están perfectos para comer, y estás cansado de los planes B.

Bueno, pues aquí tienes el plan C, una salsa de caramelo al estilo toffee donde se fundirá y dará su toque a la perfección. Con decirte que a Álex no le gusta al plátano y disfrutó del todo los crepes...



Además, lleva un ingrediente también del otro lado del charco, la panela.
La panela, piloncillo o rapadura es el producto de dejar secar el jugo de la caña de azúcar antes de ser purificada para convertirse en azúcar moreno. Es una melaza muy densa solidificada, un pelín arenosa, con un sabor a tostado bastante curioso. En supermercados y tiendas de productos latinos la encontrarás sin problemas.

Ajá, muy bien... no tengo crepera, María...

¿Un secreto? No es imprescindible. Si bien salen de cine con una crepera, piensa cuántas veces a la semana comes crepes y si tienes espacio para una sartén más en casa, porque yo no.
Siempre puede ser un regalo fantástico para tu cumpleaños o para Navidad, eso sí.

Yo con una sartén grandota me apaño a las mil maravillas, muchas veces no hace falta comprar cacharros si con lo que tienes en casa puedes hacer virguerías.



Qué, ¿te hace? Pues aquí tienes la receta para 4 crepes (dos personas):
Para la salsa banoffee...
- Un plátano bien maduro
- 50g de mantequilla
- 75g de panela
- 200ml de leche
- Esencia de vainilla (opcional)

En una cacerola funde la mantequilla e incorpora el plátano y la panela machacados con un tenedor. Deja que se funda, tome color y borbotee bien, que se quede bien denso.
Cuando se haya formado una especie de pasta, añade la leche y remueve bien con unas varillas para eliminar cualquier grumo. Ahora, es cuestión de unos 10-15 minutos hirviendo suavemente para que espese y se ponga de color caramelo.

Ten cuidado, que es muy fácil liarse con una cuchara hasta ver el fondo de la cacerola.

Para los crepes (receta del 1080 recetas de cocina)...
- 250g de harina de repostería
- 2 huevos
- 1 cucharada sopera de aceite de oliva suave
- 125 ml de leche
- 125 ml de agua
- 1 cucharadita de ron
- 1 cucharadita de azúcar
- 1 pizca de sal
- azúcar glas y caramelo líquido para decorar

En un bol se ponen todos los ingredientes menos el agua y la leche, y se bate sin meter mucho aire hasta conseguir una masa ligera y sin grumos.
Entonces se incorpora la leche y el agua poco a poco, hasta conseguir una papilla de la textura de las natillas más o menos. Para evitar grumos, es recomendable filtrarlo por un colador.

Se deja reposar en la nevera tapado con film para que no haga costra, como mínimo una hora. Yo lo dejé de un día para otro y desde luego, merece la pena.

Para hacer las crepes usa una sartén grandota (si tienes crepera, pues mejor) y pincélala ligeramente con aceite, porque no queremos que se frían las crepes.
Si vieras que la masa ha espesado demasiado, incorpora un poquito más de agua. Tiene que fluir bien para que al verterla sobre la sartén con un movimiento de muñeca puedas hacer un círculo perfecto con la masa.

La medida en mi caso es un cazo de los de la sopa, un poco menos. Con la sartén caliente, vierte la masa y repártela rápidamente por toda la base; cuanto más fina y repartida, mejor.
Deja que se cueza a fuego medio, en cuanto veas que los bordes se separan de la base, puedes darle la vuelta, bien con una espátula o desarrollando tu formación en el Circo del Sol como malabarista, dando la vuelta a la crepe en el aire.

Para que no se sequen mientras las haces, porque se vuelven quebradizas, puedes tener un "plato caliente", que no es más que un plato sobre una olla de agua hirviendo. Conforme las deposites en este plato es bueno que las tapes con papel de plata o un trapo limpio para que conserven el calor.

Ya sólo queda montar las crepes. Reparte el relleno entre las cuatro crepes y dóblalas por la mitad, sírvelas con azúcar glas espolvoreado y un chorrito de caramelo líquido si te hace.


Y ya si eso te encargas de los zombis caminantes después.

1 comentario :

  1. Ay, yo son fan de los plátanos de las crepes así que esta receta me la guardo, tiene una pinta impresionante... Keira nena, no tienes ni idea.

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