jueves, 17 de octubre de 2013

Fiesta de las banderas en La Fragua del Herrero

Hola!!

Menudo fin de semana he tenido, no sabría por dónde empezar... Lo que sí sé es cómo acabé: con tripota!
Y es que esas cosas pasan cuando te juntas con 10 personas, cocinillas en mayor o menor medida, pero todos con mucho gusto por la gastronomía y el buen comer.


El leitmotiv surgió a partir del gusto de Pablo por las banderas; parece mentira que con cuatro años se las conozca todas! A algunos mayores nos hizo sentir bastante monguers, y sólo si hablamos de las europeas; pero fue un aliciente increíble para reunirnos a todos en la mesa con diferentes platos de cualquier rincón del mundo. Y vale que al principio la idea era que los canijos estuvieran entretenidos, pero al final terminamos todos pasándolo como enanos, gracias a los juegos que Marta ideó: concurso de canasta, de pintar banderas,... se lo curró muchísimo!

¿Y dónde juntar a tanto tripero? Porque es complicado buscar una casa entera para once personas más dos nenes que permita cocinar a todos. Carlos dio con la solución en Chumillas, Cuenca, cuando nos habló de La Fragua del Herrero, una casa rural completamente adaptada a discapacitados y con todo tipo de comodidades, además de estar pensada para llevarse bien con el medioambiente.
Imagen de la página web de la casa rural
Loli, la dueña, se portó genial: cuando llegué de trabajar me encontré conque había higos, níscalos y patas de perdiz recién cogidos de la zona, además de un bizcocho riquísimo del que no quedó nada tras el desayuno del primer día. También nos dio del huerto unos tomates increíbles, de esos que al partir no sueltan nada de agua y saben tremendos.

Mientras los que salíamos más tarde de trabajar el viernes íbamos de camino, el resto colaboró con la cena trayendo de casa tortillas de patata, hummus de garbanzos, empanada de atún y otra de queso, dátiles y bacon (que estaba de muerte lenta),... uff, y eso sólo era el principio del fin de semana!

Qué gustazo es levantarse más tarde de lo acostumbrado, tras dormir tan agustito, y encontrarse un salón diáfano lleno de aromas de desayuno, café y la compañía de buenos amigos :) ¿Sabes de esas sonrisillas que te entrecierran los ojos? Pues es lo que me llevo de este fin de semana.
El sábado fue el día grande: juegos, aguadillas en la piscina climatizada, fútbol,... Y la preparación de la gran fiesta de banderas, toda una sorpresa para Pablo. Tendríais que haber visto su cara cuando se encontró todo el salón y la cocina llena de banderas por todas partes, se lo pasó en grande.



Tras varias pruebas y concursos, se hizo la pausa para la comida. La culpa la tuvo un solomillo de vaquita a la brasa que era pura mantequilla, acompañado con los pimientos asados de rigor. Varios de los presentes casi perdemos un ojo por el poco aguante del botón del pantalón xD

Y una vez terminamos la sobremesa, llena de fotos de otras reuniones anteriores, fiestas y celebraciones, llegó la hora de arremangarse y preparar la parte gastronómica de la fiesta de banderas. Todos colaboramos para hacer una cena riquísima, y hasta los más pequeños se tomaron en serio la celebración.


Cada uno elegimos un país para representar, y ¿qué mejor modo que con un plato típico? Descubrimos que cuando nos ponemos, hacemos verdaderas virguerías en la cocina. Vamos, que ya podía ser así la mesa de las Naciones Unidas, seguro que las reuniones eran mucho más distendidas y sin tensiones.


Empezando por el orgullo patrio, representado por Pablo, su madre preparó unas papas con mojo para que él no se quedase sin plato en la mesa. Súper rico, aunque yo soy más fan del mojo verde, este era adictivo!


Ella, por su parte, preparó una quiche Lorraine en nombre de Francia. Si alguna ventaja tuvo el levantarse pronto por dos críos pequeños, fue la de quitarse de la cocina la primera: no habíamos terminado de desayunar y la quiche se doraba en el horno.
Me encanta este plato porque se puede tomar tanto recién hecho como ya reposado y frío. Sin duda, todo un acierto para una cena buffet como la que hicimos.


Su marido, Carlos, nos trasladó a la otra punta del globo terráqueo gracias al sushi casero que preparó. Makis de atún y salmón, California rolls y niguiris de atún y salmón marinado, todo ello bien acompañado de salsa de soja, pasta de wasabi y jengibre encurtido. Gracias a él descubrí un gadget muy útil para preparar los makis sin apenas esfuerzo.
¡Le salió exquisito!


La representación del continente africano vino de la mano de Ana, que a través de su cuscús de pollo y verduras y té verde con hierbabuena, al estilo marroquí. Superfan del cuscús, el de Ana no iba a ser menos; además creo que no la había visto cocinar nunca y me transmitió muy buen rollo en la cocina, es muy metódica!
El té moruno me salvó la vida en más de una ocasión ese fin de semana, gracias a sus propiedades digestivas.


Recién desembarcada de la luna de miel en Estados Unidos venía Laura, así que lo suyo era que cocinase un plato de ese país. Acertó con unas minihamburguesas con queso y salsa barbacoa, obtenida de esa tienda que nos provee de productos importados del otro lado del charco, para añadirle autenticidad.


Sin embargo, Manolo optó por representar a Noruega con unas tostas de salmón con queso de cabra, dándole su toque gracias a la cebolla caramelizada. Está claro que los platos de bocado tenían que predominar en esta cena si no queríamos reventar!


No siguió esa norma Álex, que con una bandeja de moussaka griega fue el ganador absoluto tras el guayominí. Salsa de tomate casera, carne bien sazonada, berenjena jugosa sin estar grasienta,... Chicas, no lo intentéis. Es mío.


La ascendencia guajira de Patty se tenía que notar por algún lado, ¿no? Pues ea, arroz a la cubana. A Pablo ya lo llevaba conquistado de base por ser su plato favorito, pero al resto nos llegó a la patata gracias a su presentación: plátano frito dentro del flan de arroz y un huevo de codorniz. Nunca pensé que pudiera tomar un arroz a la cubana tan glamuroso, lo que demuestra que cuando uno se lo curra a pesar de la sencillez del plato, se nota.


Cerquita le andaba Javi, más conocido como Mostacho López. Nachos con queso, guacamole casero y una gran puesta en escena volvieron a marcar la diferencia en la mesa. Me he enamorado de su forma de picar la cebolla, como si lo hiciera a escuadra y cartabón.


Alberto se encargó de lubricar la cena con unas caipirinhas brasileñas, lección que llevaba aprendida de sus últimas vacaciones. A lo largo de la cena tuvo que levantarse varias veces para rellenar vasos, porque le salen de miedo! Tiene buena mano con la coctelera, desde luego.


Llegando a los postres, Asier se lució con una receta de tiramisú genuino italiano. Súper cremoso, nada pesado y nada pasado de café, fue ese plato que despertó nuestro segundo estómago. Acompañado con el té o café de la sobremesa, nos dejó a todos muy buen sabor de boca. No hubo narices a terminarse la bandeja esa noche, pero en la comida del día siguiente la dejamos bien limpia.


Y por último, yo representé a Argentina con unos alfajores de dulce de leche, geniales para acompañar las copas. Sabiendo la poca pasión que despierta el coco rallado, no se lo puse para el disfrute de los presentes. Las galletas de maicena, muy ricas, pero creo que me gustarían más si fueran más finas. En cualquier caso, salieron muy buenos.


Fuera de concurso (jajajaja) los mojitos de Patty al estilo cubano hicieron su aparición en el apartado de las copas, con ese amargor de la angostura y la dulzura del ron blanco. Muy buenos, sí; pero quien ha probado un mojitoV prefiere estos últimos (receta familiar milenaria, hazme caso).

Bueno, ahí va la foto-finish!



Mención especial para Carlos y su arroz del domingo, de pollo y boletus... No nos gusta comer, ni un poquito...

8 comentarios :

  1. Bravíiisimo!!! Que bien lo pasamos!!! Gracias María!!!! Por muchas mas!!!!

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    1. De nada! Seguro que repetimos, anda que nos cuesta poco liarnos...

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  2. Bueno bueno, q bien narrado! yo me enamoré de los alfajores, el dulce me nubla el sentido!

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    1. Muchas gracias!

      Pues supongo que elegir un postre es arriesgado si se va a elegir entre todos el mejor, ya llegas a los postres hasta arriba y es más complicado. Pero vamos, que cuando quieras un flechazo, me lo dices y allá que va una bandeja.

      Besotes

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  3. casa rural La fRagua del herrero17 de octubre de 2013, 20:35

    Gracias a todos por haber venido a nuestra casa rural y nos alegra mucho saber que lo pasasteis bien.

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    1. Gracias a vosotros por ofrecernos tanta hospitalidad, nos sentimos como en casa. Espero que nos veamos en más ocasiones.

      Besotes

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  4. Pero bueno María que bien te lo montas, como mola la casa y como mola vuestra reunión, se nota que lo pasasteis super bien

    Besotes

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    1. Gracias, Kris! El mérito también se lo llevan el resto de cabezas y tripas pensantes del grupo.

      Ya estamos pensando en la siguiente!

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