jueves, 4 de abril de 2013

Tartaletas de pollo (chicken pot pie)

Ay, madre... Entre la semana de vacaciones y el turno de noche apenas estoy tocando la cocina. No, en serio, me levanto todos los días ya con la comida hecha (gracias, gracias, gracias), y para la cena tampoco hago nada del otro mundo; así no se puede actualizar a gusto.

A ver qué te parece esta receta. Cuando la preparo, siempre me acuerdo de la película de "Chicken run: evasión en la granja", y la máquina de hacer pasteles de pollo, haciendo guiños a las pelis de Indiana Jones. Yo no tengo una máquina del averno, pero los moldes que uso me ayudan bastante.


los trajeron los Reyes Magos, y fueron todo un acierto: completamente antiadherentes, con la base extraíble para que sea fácil sacar las tartaletas, y con un accesorio para cortar la masa de la base y de la tapa. Es de Chicago Metallic, por si quieres buscarlo en los Taste of America los tienen.
La receta que traen de pastel de pollo está bastante bien, teniendo en cuenta que no había probado antes el pastel de pollo, jajajaja. Lo único, que respetando escrupulosamente las cantidades que especifica (y eso que mide por tazas) siempre me sobra relleno, pero puedes hacer más masa o usarlo para rellenar unas berenjenas, por ejemplo.
Esta vez además he sustituido parte de la mantequilla de la masa por aceite, y la verdad que sabe a mantequilla y queda más ligera. También he cambiado los guisantes por champiñón, porque tenía guisantes de lata (¡nunca más!) y no me terminaba de convencer.

Con la cantidad de masa y relleno, para un molde redondo de 22 cm quedará aparente.

Para la base necesitarás:
- 2 tazas de harina de trigo.
- 1 cucharadita de sal.
- 3/4 de taza de mantequilla (o 1/3 de mantequilla y el resto de aceite de oliva)
- agua bien fría.

Tamiza la harina junto con la sal en un bol y añade la mantequilla con las puntas de los dedos, hasta que tenga aspecto como de pan rallado. Después, cucharada a cucharada, incorpora el agua hasta obtener una masa suave, pero no pegajosa.
Divide la masa en dos (una parte será la base y la otra la tapa) y con un rodillo aplana para después ajustarla a tu molde. Para la tapa puedes usar cortapastas para hacer motivos decorativos, o dejarla lisa.

Para el relleno hace falta:
- 1 libra (algo menos de medio kg, 485 g) de pechuga de pollo, cortada en cubitos.
- 1 taza de zanahorias (dos zanahorias pequeñas) picadas.
- 1 taza de champiñones picados.
- 1/2 taza de apio picado.
- 1/3 taza de mantequilla.
- 1/3 taza de cebolla picada (media cebolla pequeña)
- 1/3 taza de harina de trigo
- 1/2 cucharadita de sal
-  Medio litro de caldo de pollo (se hace también en la receta)
- 2/3 taza de leche
- Pimienta al gusto
- 1/4 de cucharadita de semilla de apio (opcional)

En una cacerola mezcla el pollo, las zanahorias, los champiñones y el apio y cubre con medio litro de agua. Cuece 15 minutos y después separa el caldo para usarlo después.

En otra cacerola sofríe la cebolla en la mantequilla a fuego medio, hasta que esté transparente; añade la harina, sal, semillas de apio y pimienta. Poco a poco, mientras mueves con las varillas, incorpora el caldo y la leche, procurando deshacer cualquier posible grumo. Deja cocer sin dejar de remover a fuego lento, hasta  que espese (10 minutos como mucho). Después, mezcla la salsa con el relleno y rellena el molde elegido.

Coloca la tapa de masa sobre el relleno y sella los bordes. Haz en el medio un agujero a modo de chimenea y si quieres, pinta con huevo batido la superficie. Hornea a 200ºC a media altura, alrededor de 30 minutos.

Tremendo.




1 comentario :

  1. Madre mía, que pinta tiene! Pero no quiero imaginar cómo sabe, lo voy a comprobar. jeje

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